El miércoles y jueves los argentinos asistimos a una transmisión nacional de la disputa de poder de un frente electoral debilitado por el claro mensaje de todo el país a través de las urnas.
Lo más grave de todo es que lo hicieron desde las instituciones de la República y desde los cargos de representatividad que los embistió la gente con el voto popular hace dos años.
Así la vicepresidente del país embistió contra la figura presidencial porque perdió las elecciones PASO.
Un partido político que decidió no ir a internas para mostrar una falsa imagen de unidad comenzó su disputa feroz al sentirse dolido por lo que manifestó toda la ciudadanía argentina a través de las urnas.
Paralizaron las instituciones republicanas y las utilizaron como escenarios de sus disputas de poder.
De esta manera, ya no importa que haya un mensaje de las urnas que atender; sino que lo único que interesa es determinar quien es el responsable de la derrota.
Es que las elecciones de medio término de noviembre pueden definitivamente evidenciar que no son la alternativa electoral que está respaldada por el clamor popular.
Todos no son todos y son sólo unos pocos que arman las listas a dedos y desde despachos del congreso donde digitan quien entra y sale de las nóminas provinciales; quien ocupa un ministerio nacional y cual es la política económica que se debe poner en marcha.
El descargo político y económico de la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner escribió en palabras correctas gramaticalmente y protocolarmente lo que la diputada Fernanda Vallejos dijo con insultos y exabruptos orales.
Ya ese audio contra la institución presidencial queda en el olvido al leer el mensaje político partidario fuera del contexto del proceso electoral donde los despachos oficiales se deben utilizar para solucionar los problemas de la gente que dio un claro mensaje en las urnas y no estar dirimiendo quien se hace responsable de la derrota.
Los despachos de la Casa Rosada; las oficinas de la Quinta de Olivos y los recintos del Congreso deben estar trabajando para solucionar los problemas de la gente angustiada desde el sector comercial por falta de políticas que promuevan la actividad; planes sociales que han comprobado su ineficacia para asistir a los beneficiados y promover trabajos dignos; alineamientos internacionales que geopolíticamente no brindan expansión o crecimiento económico sino que imponen modelos obsoletos y una inflación que se consume el poder adquisitivo de los trabajadores.
Los argentinos asistimos a una disputa partidaria que está poniendo en jaque a las instituciones republicanas.
Las reuniones secretas en oscuros despachos a puertas cerradas no son para establecer políticas que den respuesta a la gente; sino para determinar quien se va a hacer cargo del revés electoral.
La gente le dio un “cachetazo” al vacunatorio vip, a las reuniones en la quinta de Olivos durante la cuarentena, al doble comando de la vicepresidente sobre el presidente y a una economía cotidiana que angustia a todas las familias argentinas.
Subscribe to Updates
Get the latest creative news from FooBar about art, design and business.
