Según estimaciones ponderadas, Pergamino podría alcanzar porcentajes cercanos al 100% de vacunación recién para marzo del año 2025.
Es la resultante de la cantidad de vacunas dosificadas en la ciudad (cercanas al 4%) al 10 de marzo, y de acuerdo al inicio del operativo que dio inicio en las primeras semanas de enero. Es decir, haciendo cálculos, a un ritmo del 2% por mes.
Por supuesto que se incrementó la vacunación (o la cantidad) en las últimas semanas, y debiera en algún momento normalizarse. Éste panorama actual está muy lejos de las estimaciones que hiciera la concejal Laura Clark, cuando en declaraciones al medio “Puntos de Vista” expresó que para marzo de éste año estarían vacunados 33.000 pergaminenses (cercano al 30% de la población). Al día de hoy se podría decir como mínimo ridículo.
Pero no sólo han sido desafortunadas las declaraciones, las estimaciones y, claramente, el operativo de vacunación, sino que continúan las prácticas poco transparentes de las vacunas. Listados que se arreglan directamente con los directores del hospital, llamados a los beneficiarios desde números desconocidos para que no se presenten por falta de vacunas, y falta de explicaciones respecto la vacunación de los jóvenes de la agrupación La Cámpora. Todo bajo un manto de sospecha y silencio de radio cuando desde los medios se busca la palabra oficial respecto al tema.
Días pasados, el bloque de concejales de “Juntos Por el Cambio”, en línea con lo denunciado por el intendente Javier Martínez, resolvieron un pedido de informes para lograr transparencia en el programa de vacunación. Todavía no hubo respuestas.
Recordemos que las vacunas no son traídas a la ciudad por la gracia del partido gobernante, por el contrario, son la resultante de un esfuerzo gigantesco de la población a través de impuestos que hoy están asfixiando y eliminando empresas en todo el país.
La vacuna es un derecho del ciudadano, no una dádiva del gobierno.
