Sebastián Abella va por su segunda reelección en Campana posicionado como uno de los intendentes bonaerenses más cercanos al candidato a gobernador del larretismo, Diego Santilli.
Con ese perfil, considera que es una discusión «menor» el domicilio de residencia a la hora de las candidaturas, en días donde Néstor Grindetti le enrostra su ADN bonaerense a Santilli. Ante eso, Abella le recuerda los ochos años de ministro porteño al lanunense y, también, asegura que el candidato a gobernador de Bullrich «no tiene conocimiento» en los ciudadanos de la provincia.
Piloto de TC Pista y Top Race a la par de su carrera política, se ve con mejor muñeca en el municipio, a la vez que plantea dudas sobre el tope a las reelecciones indefinidas.
Pide políticas de largo plazo, transversales a los colores políticos, pero considera que el gobierno de Kicillof fue «nulo» para Campana.
-¿Por dónde pasan las principales diferencias entre Grindetti y Santilli?
-El Colo tiene un alto índice de conocimiento y Néstor es una persona que no tiene conocimiento. No sé cuántos vecinos de Campana saben quién es Néstor. Eso sucede porque, quizás, Nestor no fue un candidato que se preparó años antes para llegar con la instalación que tiene que tener. Entonces, desde ese lugar, Néstor compite desde atrás. Pero es lógico que suceda eso, si 40 días antes le decís que es el candidato a gobernador, en 40 días no podés lograr la instalación que tiene el Colo, que viene desde las elecciones intermedias y con un reconocimiento de su trabajo en la Ciudad y una exposición nacional mucho más importante.

-¿Fue una candidatura improvisada la de Grindetti?
-No sé si improvisada porque él dijo ‘quiero ser’. Quizás lo que tendría que haber sucedido primero es que Patricia le diga ‘sos’ primero, así podía caminar un tiempo previo. Horacio le dijo hace tiempo al Colo que era su candidato y él trabajó su candidatura.
-Grindetti le enrostró su pertenencia bonaerense a Santilli. ¿Incide el lugar de procedencia?
-Sí y no. Si trabajás para lo bonaerense, tendrías que decir que en el Gobierno de la Ciudad no podés trabajar. Fuiste ocho años ministro de Hacienda, le estuviste dedicando ocho años a la Ciudad de Buenos Aires y no estuviste metido en los problemas de los bonaerenses. ¿Qué hiciste esos ocho años por los bonaerenses? No estoy diciendo que esté bien o mal, lo que estoy diciendo es que no es una cuestión de dónde tengo el domicilio.
-¿No tiene sentido esa discusión?
-Es menor.
-¿Cómo ve el respaldo de Vidal a Larreta en este momento de la campaña?
-Está muy bueno que los dirigentes puedan expresar de qué lado quieren estar. Es más, el que no expresa de qué lado está es porque quiere estar con el ganador. Si Vidal tomó la decisión de decirlo, es genuina, porque, a diez días de la PASO, podría no haber dicho nada y, al día siguiente, decir ‘yo soy neutral’.
-¿Eso lo están haciendo algunos en la interna del PRO?
-No lo sé. Creo que a quien le falta tomar una definición es porque…
-¿Está especulando?
-Podría ser. Pero creo que está bueno que el dirigente se exprese de qué lado está siempre y cuando lo haga en un marco que no sea destructivo para la interna.

-¿Se desdibujó el perfil de Vidal como planteó Mauricio Macri?
-A mí me hubiese gustado que Vidal sea candidata, tiene un protagonismo muy importante dentro del espacio.
-¿Candidata a qué?
-En algún distrito, tiene para aportar.
-¿Qué debería tomar el próximo gobierno bonaerense de la gestión de Vidal?
-No creo que un gobernador tenga que tomar lo que hizo el otro, pero sí hay que tomar una política clara con un tema central: qué queremos hacer con el conurbano que está creciendo desmadradamente en muchos sectores y no hay una política entre los municipios y la provincia de Buenos Aires a largo plazo para ver cómo ordenamos o cómo urbanizamos distintos sectores que presentan un desmadre. La urbanización del conurbano y de distintas ciudades importantes como Mar del Plata o Bahía, deben tener una política en cualquier gobierno, más allá del color. Es un error que quien venga tome decisiones sin mirar lo que hizo el otro.
-En ese sentido, ¿qué tomaría de Kicillof mirando su gestión?
-Kicillof es un gobernador que, para Campana, fue nulo. Entonces, no conozco una medida que en la provincia haya tomado integralmente. Por lo menos, no fue colaborativo con Campana. El único tramo de la ruta 6 que no se arregló es entre Campana y Zárate.
-¿Ve discrecionalidad?
-Parece que no es un gobernador para los 135 municipios. Quizás hizo cosas importantes en municipios del mismo color político, o no, no lo sé. También, entender que el gobierno de Kicillof tenía en los primeros dos años un grupo de ministros del entorno personal y ha sido distinto en los últimos dos años con Insaurralde y Nardini en su gabinete.
-¿Eso cómo incidió en la relación con los municipios?
-Para Campana no ha cambiado mucho pero es una señal de los intendentes del Frente de Todos, si no hubiesen seguido Bianco y Simone en esos lugares. Evidentemente, los intendentes le dijeron ‘Kici, esto no funciona, cambiá esto’.

-¿El de Kicillof es un gobierno que está manejado por los intendentes del peronismo?
-No, creo que él ha pedido acompañamiento.
-¿Y cree que fue un pedido genuino o impuesto?
-Se lo impusieron.
-¿Quién?
-Los intendentes.
-¿El próximo gabinete debería tener intendentes?
-Sí, por supuesto.
-De ser Santilli, ¿le gustaría acompañarlo?
-No sé, no lo he pensado. Sí creo que los intendentes tienen un conocimiento de las problemáticas. Estaría bueno que el gobernador y el presidente tengan gente de gestión. Si ponés gente que no tiene la experiencia de resolver problemas en lo cotidiano, puede ser bueno en la planificación pero malo en la ejecución.
-En el plano nacional, ¿cómo analiza la interna de Juntos?
-Obviamente que es una campaña más fuerte. Lo escucho decir a Horacio que no necesita descalificar a nadie para afrontar una interna y no lo veo a Horacio tirando títulos fuertes en contra de… A Patricia la veo un poco más enérgica en ese sentido.
-¿Eso puede incidir en la convivencia interna del PRO post PASO?
-Creo que no, creo que ambos se van a poner a disposición esa misma noche. Después, es difícil encontrar un rol. Si bien Patricia en el gobierno de Mauricio hizo un trabajo muy pero muy bueno en materia de Seguridad, no sé si Horacio tiene pensado un ministro de Seguridad y no sé si a Patricia le gustaría volver a ser ministra.
-¿Pero cree que debería contemplarse dentro del gabinete?
-Creo que sí.

-¿Por qué va por una nueva reelección?
-Porque hay muchas cosas que se hicieron pero la demanda es infinita, tenemos una sociedad que reclama permanentemente mejor calidad de vida y eso que vos le brindás, al poco tiempo quedó atrás y te vuelve a reclamar mejor calidad de vida de la que ya le diste y ese es el desafío de los intendentes: donde no había cloacas, fuiste con la cloaca y te piden el cordón cuneta porque la zanja no tiene sentido si hay un servicio de cloaca. Es un desafío permanente. Escucho algunos que dicen que ya tuve dos mandatos. Lo cierto es que una ciudad es demandante y no hay un techo para decir que se hizo todo y te vas de la municipalidad.
-Desde esa perspectiva, ¿las reelecciones deberían ser indefinidas?
-No sé. Si vemos Campana, el peronismo gobernó desde el 95 al 2015, 20 años y si el vecino hubiese estado de acuerdo que siga, en ese momento no había límite de reelecciones, hubiese seguido. Pero, evidentemente, algo hizo mal el peronismo. Y, si no hubiese hecho bien las cosas en mi primer mandato, la gente me habría corrido. La gente es la que, en algún punto, le pone límites a los intendentes y les ha pasado a intendentes muy importantes del conurbano.
Los vecinos son los que al final del día sufren los problemas económicos de un país que, hace ya más de una década que no crece. Todo ese no crecimiento de un país que debería estar creciendo, genera retraso en la calidad de vida de los vecinos.
-¿Qué cree que hace mejor manejar un auto de carreras o ser intendente?
-En el auto no le gané a nadie, así que no me sale muy bien. En política gané unas cuantas elecciones.
