Es una problemática que se viene manifestando desde hace más de un año en terrenos que originalmente se compraron y pensaron con una finalidad educativa y que después, por el déficit habitacional, el actual gobierno decidió cambiarle de destino, pero se judicializó y no alcanzó a plasmarse en un plan de viviendas.
En el último tiempo se sumaron nuevas casitas, algunas son precarias, de chapa, lona o cartón; pero hay otras que se levantaron con ladrillo. El espacio donde se están instalando queda ubicado en calle Bolivar, entre Mitre y España, de la ciudad de Ramallo; lindante con el nuevo edificio de la Escuela Secundaria N°6 “Jorge Luis Borges”.
Desde el municipio informaron a radio Meta que se radicaron varias denuncias por usurpación y estafa. Según cuentan, una persona del lugar los habría vendido de manera ilegal. Esto supone que algunos podrían haber comprado de buena fe.
Los terrenos fueron adquiridos durante la gestión anterior con recursos del Fondo Educativo para la construcción de la Escuela Secundaria N°6. El proyecto incluía también un jardín maternal y CIM que no llegaron a materializarse.
Por iniciativa del intendente Perié, se aprobó un proyecto para cambiar el destino de esas tierras y que puedan ser utilizadas para la construcción de viviendas familiares, atendiendo el estado de vulnerabilidad social del barrio con requerimientos de seguridad, hábitat y asistencia social.
Esa idea surgió a fines de 2020 cuando también se buscaba mudar a los vecinos de barrio Matadero y mientras se empezaban a ocupar los primeros terrenos en el barrio Sur.
Sin embargo, la necesidad habitacional fue más rápida que el gobierno y los vecinos se instalaron en los terrenos municipales antes que eso estuviera normalizado dentro de un plan habitacional con todas las de la ley.
