El fiscal Francisco Furnari involucra a un médico y a un empleado del Hospital «San José» de Pergamino en una investigación por venta de estupefacientes al menudeo.
Días atrás la Policía de Drogas Ilícitas realizó un procedimiento en el centro de salud pergaminense, donde trasladaron a un agente del área de electromedicina hasta la casa para realizar una requisa en búsqueda de elementos que lo vinculen con la comercialización de drogas a consumidores.
Si bien el operativo no fue exitoso en cuánto al secuestro de elementos de pruebas físicos que vinculen al sospechoso en una actividad ilícita; si lo ha sido el contenido del teléfono celular que le incautaron.
El miércoles allanaron la morada de este agente sanitario al prosperar la hipótesis de comercialización de estupefacientes al menudeo por los mensajes y llamadas del teléfono celular.
La apertura del dispositivo de comunicación móvil conectó al sospechoso con un joven médico de la matrícula profesional de Pergamino.
Los contenidos de los mensajes en los chats brindan indicios sobre una sociedad entre los dos jóvenes en una actividad ilícita de venta de drogas de diseño y de distinto tipo a adictos de la ciudad y la zona.
Las charlas entre ellos son contundentes respecto a la distribución y asistencia a «clientes» en distintos ámbitos laborales y de esparcimiento en lo que se mueven los jóvenes.
Los allanamientos del miércoles en Pergamino fueron en viviendas de los barrios El Molino y Malvinas Argentinas; donde secuestraron más elementos de prueba para la instrucción judicial de la oficina de estupefacientes de la Fiscalía.
