Hubo que esperar casi dos meses. Tras una serie de insólitas dilaciones, el intendente de San Nicolás, Manuel Passaglia, hizo entrega del libro de actas del Parque Comirsa y autorizó la firma de los boletos de compra venta para la radicación de cinco empresas en el predio industrial emplazado en Ramallo.
La decisión descomprimió un conflicto que había derivado en la bajada del propio ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa. Pero repasemos la historia que puso en tensión a dos ciudades vecinas y gobernadas por alcaldes de un mismo color político (son administradas por el PRO).
El parque Comirsa es uno de los emprendimiento productivo más importantes de la provincia- Clase 3- y se encuentra en Ramallo. Sin embargo, su esquema de administración incluye, desde su creación en 1994, una estructura de gobierno tripartita a cargo de los intendentes de las dos ciudades y un representante del gobierno de Axel Kicillof.
Actualmente esos cargos son ocupados por Gustavo Perié (Intendente de Ramallo) Manuel Passaglia (Intendente de San Nicolás) y Ricardo Gorostiza (representante provincial en Comirsa y titular del PJ de Ramallo).
La situación de indefinición por parte de San Nicolás, había ocasionado un fuerte malestar en la ciudad de Ramallo y en el gobierno bonaerense, dado que estaban en riesgo la llegada de inversiones por cerca de 1,5 millones de dólares.
Los antecedentes y la cuestión de fondo del conflicto
A lo largo de los últimos años, se han suscitado una serie de conflictos entre las ciudades de Ramallo y San Nicolás. Aquel esquema ideado en los años 90’, se fue modificando a partir de los cambios en las fisonomías productivas de cada una de las localidades.
La ciudad de San Nicolás avanzó con la construcción de su propio parque industrial y cedió protagonismo a Comirsa. Diferentes actores políticos de la zona consideran que allí radica la cuestión de fondo, ya que al distrito nicoleño le resulta más conveniente la llegada de las empresas a su localidad a partir de los recursos que recauda en conceptos de tasas municipales.
Al calor de esos debates, desde Ramallo impulsan la autonomía del Parque Comirsa bajo un sistema de administración local y provincial. De hecho existe un proyecto de ley elevado a la Legislatura bonaerense para concretar la separación de San Nicolás: “Se pedía que el directorio esté integrado solamente por la Municipalidad de Ramallo y la provincia ya que el Municipio de San Nicolás ya tiene su parque industrial. Obviamente que el intendente – por Passaglia- va a querer que las empresas se radiquen en tierras propias porque van a cobrar las tasas de Seguridad e Higiene” explicó a Infocielo, el concejal del Frente de Todos de Ramallo, Cristian Mansilla.
En un sentido similar se expresó el intendente de Ramallo, Gustavo Períe: “Creo que se debería ver. Históricamente las situaciones son totalmente distintas desde cuándo se generó el parque, hace 28 años atrás, y lo de hoy. En aquel entonces se privatizaba Somisa y había mucha gente que se quedaba sin trabajo. Se generó un parque industrial frente a Siderar para generar industria y que el vecino venga y se instale ahí a trabajar” recordó.
Uno de los episodios más ruidosos de la pelea, sucedió en los últimos dos meses. La falta de entrega del libro del parque Comirsa y la negativa a la firma de los boletos de compra venta por parte de San Nicolás dejó a la luz las marcas del conflicto.
Incluso sorprendieron los dichos de los dos directores ramallenses, quienes confesaron que por varios días el alcalde de San Nicolás no respondía sus mensajes y llamadas y que tenía en su poder el libro de actuaciones del Parque.
Tras varias negociaciones, “el lunes llegó el libro y están firmadas las cinco ventas” confirmaron a INFOCIELO fuentes cercanas a la negociación, quienes celebraron haber descomprimido la situación. Restará saber si las cosas comenzarán a cambiar o si este fue solo uno de los capítulos de una pelea mayor.


