La jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado dio cuenta de las persecuciones políticas sufridas durante una investigación de connivencia policial y políticas a actividades vinculadas al narcotráfico.
A la magistrada la recusaron abogados muy cercanos al poder político como el letrado que fue jefe de gabinete de Cristian Ritondo, durante la gestión del dirigente del Pro en el ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires (2015-2019).
Las declaraciones de Arroyo Salgado van en sintonía con las expresiones recientes de la ex diputada nacional Elisa «Lilita» Carrió.
La apartaron de una investigación que trataba de establecer la participación de un fiscal; instructores judiciales; policías bonaerenses de alta jerarquía que eran socios de personas investigadas por narcotráfico.
«Me recusaron letrados con aceitados contactos políticos», expresó Arroyo Salgado en la entrevista con La Nación +. Y agregó: «Uno de los abogados había sido funcionario del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires durante la gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal. Uno de los abogados defensores de el fiscal investigado fue jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad que dependía de Cristian Ritondo. El otro de los letrados fue asesor del ex diputado (Emilio) Monzó», disparó la magistrada.
