La abstención del diputado Lisandro Bormioli, en la votación de la Cámara baja del Congreso nacional por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, colocó al legislador por Pergamino más cerca de la oposición dentro de la propia coalición de gobierno que a favor de la gestión nacional.
La Cámara de Diputados aprobó este viernes, minutos antes de las 4AM, el Plan de Facilidades Extendidas acordado por el Gobierno con el staff del Fondo Monetario Internacional (FMI) para refinanciar la deuda de 44.500 millones de dólares con el organismo de crédito mundial.
Bormioli está más cerca de Máximo Kirchner que del presidente Alberto Fernández y se ha sumado a la alta tensión dentro del Frente de Todos.
El entendimiento obtuvo un amplio respaldo (202 votos a favor, 37 en contra, 13 abstenciones y cuatro ausencias), con la particularidad de que la mayor parte del apoyo correspondió a bancadas opositoras. Finalmente, Máximo Kirchner, líder de La Cámpora y cara más representativa de la tropa referenciada en la vicepresidenta Cristina Fernández, participó de la votación: su voto fue no positivo y profundizó la crisis de la coalición peronista, una fractura cada vez más expuesta.
De las 118 voluntades del Frente de Todos, hubo 28 que votaron en contra: además de Kirchner, Rodolfo Tailhade, Lucila Masin, María Cristina Britez, Gabriela Estévez, Florencia Lampreabe, María Constanza Alonso, Magdalena Mastaler, Santiago Igon, María Uceda, Paula Penacca, Emiliano Estrada, Rodrigo Iparraguirre, Nilda Carrizo, Leila Chaher, Marcos Cleri, Tomás Ledesma, Lucio Yapor, Carolina Yutrovic, Alejandra Obeid, Agustina Propato, Mónica Macha, Gisele Marziotta, Leonardo Moreau, Juan Carlos Alderete, Verónica Caliva, Federico Fagioli y Natalia Zaracho.
Este grupo de diputados y diputadas del oficialismo, que supera ampliamente la composición de algunos bloques opositores, integró detrás de esa decisión a quienes se referencian en La Cámpora, la Corriente Clasista y Combativa y dos de los tres integrantes del Frente Patria Grande, porque el economisrta Itai Hagman fue una de las 13 abstenciones que terminaron de confirmar el dato más esperado de la jornada: el oficialismo logró reunir (solo) 77 votos a favor del dictamen que el Frente de Todos consensuó con JxC.
La lista de rechazos se completó con los votos negativos de Javier Milei y José Luis Espert, de los dos bloques de ultraderecha, el economista Ricardo López Murphy, del monobloque Republicanos Unidos, dentro de JxC. Las negativas más confirmadas fueron los cuatro votos en contra del Interbloque del Frente de Izquierda.
El pronóstico de rechazos oficialistas había elevado la tensión en el recinto y, particularmente, en la bancada del FdT.
La votación comenzó a concretarse a las 3.39 de la madrugada. Fue nueve minutos después del ingreso al recinto de Kirchner, que se sentó en su banca a las 3.30, al lado de Sergio Palazzo. La llegada no cambió los ánimos. Sólo terminó de consolidar el estado de zozobra del bloque.
Luego de la votación comenzaron las críticas públicas de los otros sectores del FdT. El tucumano Carlos Cisneros, que reporta al jefe de Gabinete, Juan Manzur, fue el primero en ventilar públicamente su malestar. «Soy oficialista y, cuando uno es oficialista, tiene que pagar costos. No siempre salen las cosas como uno quiere», disparó.
La votación se concretó después de las 3.44 y cuando los diputados y las diputadas comenzaron a dejar el recinto, Kirchner volvió a reunirse con el titular de la Cámara baja, Sergio Massa. Estuvieron juntos hasta las 5.30 analizando el escenario de una votación donde algunos oradores hablaron a favor del pacto y luego se abstuvieron, mientras otros eligieron rechazarlo y definieron un nuevo escenario político dentro del bloque.
Minutos después de la votación, La Cámpora y los otros sectores K que rechazaron el acuerdo difundieron un documento de 15 páginas que contiene los fundamentos del voto no positivo.
El diputado nacional, que representa a Pergamino en la Cámara Baja nacional, adhirió al documento que compartió en sus redes sociales.
Para justificarlo, invocaron a Néstor Kirchner, el dirigente que el presidente Alberto Fernández, gestor del entendimiento, suele citar como su gran maestro. «Cuando Néstor Kirchner decidió cancelar la deuda con el FMI, no lo hizo desde una perspectiva ideológica. Al contrario: análisis histórico, pragmatismo económico y convicción política fueron los ejes que guiaron su decisión», arranca el manifiesto.
La apelación al exlíder patagónico es el mismo golpe debajo del cinturón que la agrupación que conduce el hijo de CFK aplicó la semana pasada, cuando difundió un video con un discurso en el que el exmandatario cuestionaba con dureza el rol del FMI.
El documento lleva la firma, también, de Daniel Gollan, quien fuera el último ministro de Salud del gobierno de Cristina Fernández y el primero del gabinete de Axel Kicillof. El año pasado, llegó al Congreso en una suerte de fórmula con la albertista Victoria Tolosa Paz.

