esde hace tres años el río Paraná viene registrando una bajante histórica con niveles pocas veces registrados, como consecuencia de la escasez de lluvias.
La creciente extraordinaria que el río Iguazú sufrió en los últimos días como consecuencia de las intensas lluvias en la zona de Misiones y Brasil, traerá alivio al Paraná, aunque cabe destacar que para que el agua llegue a las costas bonaerenses pueden pasar entre 30 y 45 días.
En los últimos días, el circuito a la Garganta del Diablo debió ser cerrado a los turistas debido al gran caudal de agua. Se trata del mayor caudal desde 2017, llegando a superar los 10 mil metros cúbicos por segundo, más de 6 veces el valor habitual, que ronda los 1500 metros cúbicos por segundo.
El último cierre del acceso a la Garganta del Diablo se había producido el 3 de diciembre del 2015, cuando el caudal superó los 11.000 cúbicos por segundo, y se recuerda la histórica crecida de 2014, la cual superó los 47 mil metros cúbicos y destrozó varios tramos de las pasarelas para turistas.
