Fernando André Sabag Montiel y su novia Brenda Uliarte fueron trasladados a los tribunales federales de Comodoro Py para declarar por el ataque a Cristina Kirchner el jueves pasado frente a su departamento en Recoleta.
Uliarte accedió a prestar declaración. En el caso del hombre de 35 años, será la segunda oportunidad ante la jueza María Eugenia Capuchetti, que ordenó este martes una ampliación de la indagatoria. El viernes se había presentado junto al defensor oficial Juan Hermida, pero se había negado a declarar.
En las últimas horas, la Justicia encontró pruebas que complican a la pareja en la causa por el atentado, ya que del celular del Sabag Montiel lograron extraer fotos de ambos con la pistola Bersa con la que el principal acusado le gatilló en la cabeza a la Vicepresidenta.
El momento en que Sabag Montiel y su novia llegaron a la casa de Cristina Kirchner antes del atentado
Este martes se conoció un video en el que se puede ver como Sabag Montiel y Uliarte, llegan juntos al domicilio de Cristina Kirchner 20 minutos antes de producirse el atentado.
Las imágenes desmienten las declaraciones de la pareja de Sabag Montiel que había querido despegarse del ataque perpetuado en un principio por su novio, que le gatilló dos veces a la vicepresidenta en la puerta de su casa, con una pistola Bersa.
Esa arma es la que se pudo ver en las fotos encontradas en una tarjeta SD del celular de Sabag Montiel, que son nuevas pruebas que se suman a la causa, según informó Clarín. En las imágenes se lo puede ver a Sabag Montiel y a su novia manipulando dicho revólver.
Las claves de la investigación por el ataque a Cristina Kirchner
Tras la información recabada, crece la hipótesis de que Fernando Andre Sabag Montiel no actuó solo en la planificación y ejecución del atentado contra Cristina Kirchner.
El teléfono celular del atacante fue formateado y hay acusaciones cruzadas entre la PFA y la PSA. Se evaluó la posibilidad de pedir asistencia técnica a EEUU.
La jueza Capuchetti comenzó a indagar en el rol que tuvieron la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Policía Federal (PFA) cuando intentaron abrir el móvil de Sabag Montiel. El celular que tenía Sabag Montiel al momento del ataque a la Vicepresidenta resultó formateado durante uno de los intentos por extraer información por parte de la PFA y esa prueba fundamental para la investigación corre riesgo de perderse.
Capuchetti ordenó la intervención de Gendarmería Nacional en la investigación. Esta fuerza se encargara de tratar de dilucidar por qué el teléfono móvil terminó siendo reseteado.
