El dirigente nicoleño, sobrino de Ginés González García, manejaba discrecionalmente la lista VIP. Además recibió la dos dosis de la Sputnik V al igual que familiares y allegados.
A raíz del escándalo que se desató por las vacunaciones irregulares a funcionarios y allegados al Gobierno, el nicoleño Lisandro Bonelli, comisario político de Sergio Massa en la región y sobrino de Ginés González García, corrió
la misma suerte que su tío al volar por los aires en su puesto de jefe de Gabinete del Ministerio de Salud. La misma situación se dio para Martín Sabignoso, también nicoleño, quien estaba a cargo de la Secretaría de Equidad de la cartera de Salud.
Según los registros oficiales, ambos habían recibido las dos dosis de la Sputnik V, aunque no integraban el grupo prioritario para la primera etapa de la campaña de vacunación.
Asimismo, Bonelli manejaba a dedo el listado de vacunaciones VIP del Ministerio de Salud, es decir que es uno de los principales apuntados en este escándalo de proporciones que promete mucho hilo para cortar en el tiempo que viene, incluso con un potencial perjuicio político para la alianza gobernante de cara a las elecciones de medio término de este año. En ese marco hay quienes se animan a proyectar un daño electoral comparable con el reboleo de bolsos con millones de dólares producto de la corrupción al interior de un convento por parte del
funcionario kirchnerista José López. Ese hecho fue la prueba irrefutable que a muchos le faltaba para comprobar la enquistada corrupción de los sucesivos gobiernos kirchneristas.
Al fin, con dinero o con vacunas, con Aerolíneas o con YPF, con obra pública o con la fábrica de billetes, con los planes sociales o los sueños compartidos, el gen de la corrupción evidentemente está presente. Un modelo inscripto a fuego en el manual de uso y estilo del kichnerismo.
Volviendo al caso de Bonelli y su rol de referente encumbrado del Frente Renovador en la segunda sección, no es menor para Pergamino que este dirigente se vea involucrado en semejante escándalo. De hecho era hasta el
momento la máxima referencia del massismo en la región. Ahora, al mismo tiempo que cayó en desgracia, por obra de la casualidad uno de sus archirrivales seccionales como lo es el pergaminense Jorge Solmi, acaba de ser designado
secretario de Agricultura de la Nación. Solmi, el mismo que en 2008 enfrentó a
Cristina por la Resolución 125, ahora se sienta del lado de Cristina para la disputa con el campo. Pero ese será tema de otro análisis.
Bonelli tiene en Pergamino como reina de su ajedrez a Marita Conti, que mantiene una banca como concejal y, además, fue nombrada a dedo y con escándalo público, como directora del Instituto Maiztegui, una institución sagrada para la comunidad pergaminense. El nombramiento fue a instancias de Bonelli cuando al Maiztegui lo que menos le hacía falta era una jefa política. Así se relegó a segundos planos a profesionales de carrera dentro del organismo. Otra jugada clásica del manual del kirchnerismo para adoctrinar, aún a costa del prestigio de las instituciones caras para los sentimientos de una comunidad.
Bonelli estuvo en Pergamino el 4 de este mes para anunciar que en poco tiempo se podía volver a producir en el Maiztegui la vacuna Candid 1 contra el mal de los rastrojos. Necesitaba justificar la designación de Marita Conti porque, claro está, sin las “diligentes gestiones” de la concejal y directora del Instituto, seguramente
nada se podría haber logrado.
Según los registros del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (Sisa), Bonelli se vacunó con la primera dosis el 11 de enero y el 2 de febrero recibió la segunda. En tanto, su íntimo amigo Sabignoso se aplicó las dos Sputnik V el 13 de enero y el 12 de febrero, respectivamente. Los dos figuran en el Sisa
como “Personal de Salud”.
En el caso de Bonelli, también habrá que aguardar para conocer cuál será su postura y la de su partido con respecto a su banca en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. El sobrino de Ginés había accedido al recinto
provincial por el Frente Renovador y luego pidió licencia para tomar su puesto en el Ministerio de Salud.
Lisandro Bonelli cayó en desgracia junto a su tío Ginés González García.
