“Quería avisar que en la calle Pedro Iriarte, entre Pringles y Güemes, hay dos caballos sueltos”. “En Tribulato, entre Sarmiento y Alem, hay un cable caído a mitad de calle. Está cortado el tránsito”. “Acaban de robarme la moto. Eran dos pibes y se fueron por la calle…”. “Urgente pido una ambulancia, hubo un choque fuerte en la esquina de….”. Los mensajes son de habitantes del partido bonaerense de San Miguel. Cada día, entre 50 y 100 de estos avisos llegan al WhatsApp del programa Ojos en Alerta que funciona desde 2016 en el municipio. El celular que recibe los mensajes —audios, fotos, textos, videos o ubicaciones— se encuentra en el centro de operaciones municipal, que funciona las 24 horas los 365 días del año. Una vez recibido el aviso, “el operador pone en alerta a quien corresponda para que en no más de cinco minutos llegue al lugar personal de seguridad”, explica Cristian Méndez, secretario de Comunicación del municipio y quien tiene a cargo el programa. Con el objetivo de involucrar a los vecinos y las vecinas en la prevención del delito y de estar más atentos a las urgencias de quienes los rodean, el Gobierno de San Miguel ofrece capacitaciones para que antes de enviar un mensaje sepan cómo comunicar de manera eficiente y conozcan con qué herramientas cuenta el municipio para dar respuestas.
De los 320.000 habitantes que tiene San Miguel, ya se han capacitado de modo virtual o presencial unos 130.000. “El 50 % de los adultos tiene Ojos en Alerta en su celular y el 90% de los mensajes son para solucionar el problema de una persona que no conocen”, dice Méndez. El programa que busca mitigar, entre otras cosas, un problema tan sensible para la sociedad como es la seguridad, ya fue replicado en otros 11 municipios. En la provincia de Buenos Aires: Escobar, Pinamar, Morón, Tres de Febrero, Olavarría, Pergamino, 9 de Julio y Coronel Rosales. A los que se suman Sunchales y Rafaela desde la provincia de Santa Fe, y la ciudad de Mendoza.
