Este jueves la Sociedad Argentina de Pediatría y UNICEF emitieron un comunicado en el que analizan el impacto que la pandemia tuvo en niñas, niños y adolescentes y defendieron la presencialidad.
«Desde el comienzo del aislamiento social y la suspensión de las clases presenciales establecidas como consecuencia de la pandemia de COVID 19, la Sociedad Argentina de Pediatría y UNICEF monitoreamos con preocupación el impacto en niñas, niños y adolescentes» describe el documento y agrega: «La escuela es indispensable para su desarrollo y bienestar, para la adquisición de conocimientos y el fortalecimiento de aspectos psíquicos y sociales. Su ausencia genera graves consecuencias para su salud, tanto emocionales como físicas».
«La escuela además constituye un sitio seguro mientras sus padres, madres y cuidadores trabajan, contribuyendo así́ a la actividad económica de la sociedad. Es una herramienta de equidad social indispensable, particularmente en los grupos sociales más vulnerables».
Un derecho humano
Asimismo, el documento que circuló en medios y redes sociales hace mención a la existencia de consenso internacional que «aún en estados de pandemia, crisis o catástrofes, el marco legal está dado por los derechos humanos y la educación es un derecho humano fundamental, que tiene como finalidad garantizar una educación de calidad para todos los niños, niñas y adolescentes del país».
«La plena vigencia de los derechos de los niños, niñas y adolescentes es un compromiso de toda la sociedad y debe estar permanentemente presente en la agenda de las decisiones políticas y sociales», continúa el comunicado que describe algunas situaciones de desigualdad generadas en la población infantil a raíz del encierro y la falta de interacción.
«A ello debemos sumarle las inequidades sociales, puestas en evidencia por la pandemia, que se han recrudecido y aumentan el abismo educativo entre quienes acceden al uso de la tecnología y quienes carecen de la misma».
En este sentido, desde estos organismos recalcan que la escuela por definición «es un ámbito donde esas disparodares sociales se pueden compensar» e insisten en que «en este contexto la educación no puede verse relegada ni los derechos de los niños y las niñas anulados» porque la escuela educa, crea lazos sociales, alimenta, da refugio, democratiza conocimientos, orienta y contiene», reza el documento que expresa que «la Sociedad Argentina de Pediatría y UNICEF adhieren a las palabras del Secretario General de las
Naciones Unidas para“que nadie quede atrás” y acompañan los Objetivos del Desarrollo Sustentable para el 2030, que priorizan la educación entre otros derechos».
El comunicado círculó luego de las medidas anunciadas por el Gobierno nacional que causaron polémica debido a la suspensión de la presencialidad durante 15 días en CABA y el Área Metropolitana de Buenos Aires y la invitación del presidente a que está decisión pueda ser replicada en otras geografías del país para contener la emergencia sanitaria.
